viernes, 18 de noviembre de 2016

¿Qué obtiene el que ora?

“El sacrificio de los impíos es abominación al Eterno, la oración de los rectos es su gozo.” Proverbios 15:8

Hoy dejaré que las promesas registradas en las Sagradas Escrituras, hablen por sí solas. Deseo que sean como un bálsamo a tu corazón y aliento para tu cansado ánimo. ¡Disfrútalos!

Resultado de imagen para orar“Buscad al Eterno mientras puede ser hallado, llamadlo en tanto que está cerca. Deje el impío su camino, y el hombre malo sus pensamientos; y vuélvase al Señor, quien tendrá de él misericordia, y a nuestro Dios, que es amplio en perdonar. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos —dice el Eterno—. Como es más alto el cielo que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”[1]

“Antes que clamen, responderé yo; mientras estén aun hablando, yo habré oído.”[2]

“Clama a mí, y te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas, que tú no sabes.”[3]

“Pedid, y os darán; buscad, y hallaréis; llamad, y os abrirán. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, le abren. ¿Qué hombre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿Y si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro padre que está en los cielos, dará buenas cosas a los que piden?[4]

“Porque nada es imposible para Dios.”[5]

“Os aseguro: El que cree en mí, las obras que yo hago, él también las hará. Y mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidáis al Padre en mi Nombre, eso haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pedís en mi Nombre, yo lo haré.”[6]

“El que no eximió ni aun a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él gratuitamente, todas las cosas?”[7]

“Mi Dios, pues, suplirá toda necesidad vuestra, conforme a su gloriosa riqueza en Cristo Jesús.”[8]
“Esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos algo conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos lo que le hemos pedido.”[9]

¡Que Dios cumpla hoy sus promesas en ti!

Por Galdino Enríquez Antonio

Leer “¿Qué es la oración realmente?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/06/que-es-la-oracion-realmente.html

Leer “¿Cuántas posturas de oración existen?”, en:





[1] Isaías 55:6-9
[2] Isaías 65:24
[3] Jeremías 33:3
[4] Mateo 7:7-11
[5] Lucas 1:37
[6] Juan 14:12-14
[7] Romanos 8:32
[8] Filipenses 4:19
[9] 1ª de Juan 5:14-15

miércoles, 16 de noviembre de 2016

¿Conoces las promesas para el que ora?

“El Eterno oyó mi ruego, ha recibido mi oración.” Salmo 6:9

El que tiene contados los cabellos de tu cabeza, no es indiferente a las necesidades de sus hijos. “Aquel que vio a Natanael debajo de la higuera, nos verá en nuestro lugar secreto de oración.”[1] Debemos tener la seguridad que ningún clamor de un alma en necesidad, quedará sin ser oído.

“Dios conoce nuestras necesidades y ha hecho provisión para satisfacerlas. El Señor tiene un rico almacén con abundantes provisiones para sus hijos y puede darles lo que necesiten en todas las circunstancias.”[2] Si encuentran palabras y tiempo para orar, Dios hallará tiempo y palabras para responderles.

“Nunca se ofrece una oración, aún balbuceada, nunca se derrama una lágrima, aún en secreto, nunca se acaricia un deseo sincero de llegar a Dios, por débil que sea, sin que el Espíritu de Dios vaya a su encuentro. Aún antes de que la oración sea pronunciada, o el anhelo del corazón sea dado a conocer, la gracia de Dios sale al encuentro…[3]

“No tenemos nada que temer al futuro, excepto que olvidemos la manera en que el Señor nos ha conducido en el pasado.”[4] Toda oración sincera recibirá respuesta. Tal vez no llegará exactamente como ustedes la desean o cuando la esperen; pero llegará y en la ocasión que mejor convenga a sus necesidades.”[5]

El Señor “oye cada palabra que se pronuncie, escucha toda oración que se eleva, siente los pesares y los desengaños de cada alma; ve el trato que recibe cada padre, madre, hermana, amigo y vecino. Cuida de nuestras necesidades y para satisfacerlas, su amor y misericordia fluyen continuamente.”[6]

Cuando parezca que nuestras oraciones no son contestadas, debemos aferrarnos a la promesa; porque el tiempo de recibir contestación vendrá seguramente, y recibiremos las bendiciones que más necesitamos.”[7]

Satanás no puede obstruir las lluvias de bendición sobre el pueblo de Dios, como no puede impedir que llueva sobre la tierra.” White

Por Galdino Enríquez Antonio


Leer “¿Cuánto tiempo debe durar la oración?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/08/cuanto-tiempo-debe-durar-la-oracion.html

Leer “¿Cómo deberíamos orar a Dios?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/08/como-deberiamos-orar-dios.html




[1] DTG pág. 224
[2] Fragrantes promesas, pág. 15
[3] Fragrantes promesas, pág. 26
[4] Fragrantes promesas, pág. 85
[5] Fragrantes promesas, pág. 160
[6] Discurso maestro de Jesucristo, pág. 91
[7] Camino a Cristo, pág. 86

martes, 25 de octubre de 2016

¿Tiene mejores motivos para orar que estos?

“Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estuve en angustia, tú me aliviaste. Ten misericordia de mí, y oye mi oración. Salmo 4:1

            Si consideras que no tienes motivos de oración, te daré algunos asuntos por los cuales deberíamos estar orando cada uno de nosotros:
  1. Por el pan de cada día.
  2. Por el perdón de los pecados.
  3. Por la venida del Espíritu Santo.
  4. Ser liberados en la hora de la tentación y los peligros que enfrentamos a diario.
  5. Por sabiduría y entendimiento.
  6. Para tener una vida tranquila y sosegada.
  7. Por la sanidad de las enfermedades.
  8. Prosperidad para los ministros de Dios y del Evangelio.
  9. Por los que sufren por causa de la Verdad.
  10. Por nuestros vecinos.
  11. Por las autoridades, que Dios los colme de sabiduría para dirigir en este tiempo.
  12. Por nuestros jefes de trabajo y compañeros de labor.
  13. Por nuestra familia, nuestros hijos y compañeros de vida.
  14. Por nuestros padres.
  15. Por los maestros de nuestros hijos.

Resultado de imagen para oracionY la lista se hará larga si agregas aquellas situaciones particulares que te aquejan o alegran cada día. No está demás agregar los agradecimientos por las bendiciones recibidas o por las necesidades ajenas.
Cada mañana deberíamos orar a Dios por ese día, y los planes trazados, someterlos a su voluntad. Cuando tengamos que tomar decisiones y ante cualquier circunstancia, nuestro primer deber es considerarlos en oración al Padre.

Incluso reclamar las promesas del Señor para nosotros y quienes nos rodean son motivos de oración; pedir fuerzas para concretar proyecto alguno, también son un buen asunto.

Por los abuelos, por los tíos, por los primos, por las vacaciones, por el automóvil, por la comida, por los gastos, por un romance, por los problemas, por la unidad de la iglesia, por los amigos, por los suegros, por la casa, por nuestras mascotas, por noticias del periódico…

“Nada es demasiado pequeño ni demasiado grande para (no) orar al respecto”.[1]

Por Galdino Enríquez Antonio

Leer “¿Cuándo deberías orar?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/09/cuando-deberias-orar.html

Leer “Forastero se compadece de moribundo”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/09/forastero-se-compadece-de-moribundo.html

Leer “¿Qué te hace falta en la vida?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/09/que-te-hace-falta-en-la-vida.html




[1] Llamado a la oración, pág. 97

sábado, 22 de octubre de 2016

¿Cuál podría ser un buen motivo para orar?

“Oh Eterno, escucha mi oración, atiende mis ruegos; respóndeme por tu verdad, por tu justicia.” Salmo 143:1

Orarle a Dios con un motivo, llevó a muchos personajes de la antigüedad a tener un encuentro personal con él, ¿cuáles fueron estos motivos?

Resultado de imagen para oraciónAna lo hizo pidiendo un hijo.[1] ¿Cuántas veces lo hizo? No lo sabemos, pero oró por un hijo. Nehemías mientras servía como copero ante el rey Artajerjes. Él oró por éxito y para hallar gracia ante el rey, a quien le presentaría un plan de trabajo fuera del palacio real.[2]

David oró por la salud de uno de sus hijos,[3] oró por el perdón de sus pecados,[4] oró por un corazón limpio y un espíritu recto,[5]  oró pidiendo completa seguridad.[6] También lo hacía para consultar a Jehová, sobre todo si debía enfrentar en batalla a los enemigos del pueblo de Dios.[7]

Daniel oraba para dar gracias a Dios por todo.[8] También lo hizo para que Dios le rebelara el sueño que Nabucodonosor tuvo.[9] Job acostumbraba orar por sus hijos[10], también lo hizo por sus amigos[11]; oraba por si alguien o él mismo habían cometido pecado.

Jonás, tras ser devuelto por el gran pez, se dirigió a Nínive a predicar y el pueblo entero se arrepintió de sus pecados. Jonás, muy molesto, en aquella ocasión deseo la muerte. En esa circunstancia, Jonás elevó una oración al Padre.[12] El profeta Elías también deseo la muerte en una ocasión y le pidió al Señor que le quitara la vida.[13] No es mi intención invitarte a que tengas el deseo de pedir la muerte, lo que quiero afirmar es que, cuando tengas este sentimiento contigo, busca a Dios en oración como lo hicieron Jonás y Elías.

Jesús tuvo muchos motivos de oración. Oró por Pedro, por la venida del Espíritu Santo, por todos los seguidores que tendría después de ascender al Cielo, por muchos enfermos, por muchos padecimientos, también lo hizo por ti y por mi.[14]

Por Galdino Enríquez Antonio

Leer “¿Cuántas posturas de oración existen?”, en:


Leer “¿Cuál es tu postura favorita de oración?”, en:


Leer “¿Cuáles son las posturas de oración que podemos usar?”, en:



[1] 1º de Samuel 1:11
[2] Nehemías 1:11
[3] 2º de Samuel 12:15-16
[4] Salmo 32:3-6
[5] Salmo 51:10
[6] Salmo 61:1-8
[7] 2º de Samuel 5: 17-25
[8] Daniel 6:10
[9] Daniel 2:16-20
[10] Job 1:5
[11] Job 42:10
[12] Jonás 4:1-3
[13] 1º de Reyes 19:4
[14] Juan 17

sábado, 15 de octubre de 2016

¿Cuál es la hora ideal para orar?

“Suba mi oración ante ti como el incienso, el alzar de mis manos como la ofrenda de la tarde.” Salmo 141:2

Algunas personas tienen una  hora favorita para celebrar sus oraciones, otros oran en cualquier momento, ¿a qué hora lo hicieron ciertos personajes bíblicos? Veamos algunos casos.

Resultado de imagen para orando en la mañanaLos hijos de Job solían celebrar banquete por turno en casa de cada uno de ellos. E invitaban a sus tres hermanas a comer y beber con ellos. Al terminar los días del convite, Job los mandaba llamar para purificarlos. Temprano de mañana ofrecía holocaustos por cada uno de ellos.[1]

En el salmo 55, el rey David declaró los momentos en que buscaba al Eterno: “Al atardecer, de mañana y al mediodía oro y clamo, y él oye mi voz.”[2] Es el mismo caso que Daniel, oraba tres veces al día; sólo que no se registran las horas, pero podemos suponer que era la misma secuencia: mañana, medio día y al atardecer.

Sin embargo, el rey David no se quedaba con esos momentos de oración, también lo hacia por las noches. El salmo 63 lo registra de la siguiente manera: “De ti me acuerdo en mi lecho, medito en ti en las vigilias de la noche.”[3] Los judíos dividieron la noche en cuatro vigilias, es muy probable en más de una ocasión oraba por dos o más vigilias.

Cuando Moisés recibió indicaciones respecto al sistema de sacrificios para la expiación de los pecados, Dios estableció que para el holocausto continuo de cada día, sacrificar un cordero sin tacha alguna por la mañana y otro por la tarde.[4] En los tiempos de Cristo, los sacrificios se ofrecían a las 9 de la mañana y a las 3 de la tarde, aproximadamente.

En cierta ocasión, Pedro subió a orar en la azotea a la hora sexta (al medio día).[5] En otro momento, el mismo Pedro, junto con el apóstol Juan, llegó al templo la Hermosa, a orar, y era a la hora novena (3 de la tarde).[6]

Cuando Jesús vivió en Palestina, no tenía horas específicas para orar, pero los autores de los evangelios registraron en varias ocasiones que los hacía muy de mañana o al anochecer. Cuando los discípulos despertaban, él ya se había marchado a un lugar a parte a orar. En ocasión de la alimentación de los cinco mil, Mateo registra que después de “despedida la gente, subió al monte a orar a solas. Al anochecer, estaba allí solo.”[7]

En algunos casos se menciona la hora, en otras ocasiones los momentos, ¿a qué hora o momento acostumbras tener una comunión íntima con el Padre Celestial? El consejo del Apóstol Pablo es orar sin cesar…

Por Galdino Enríquez Antonio

Leer “¿Cómo deberíamos orar a Dios?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/08/como-deberiamos-orar-dios.html

Leer “¿También podemos orar en estos lugares?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/07/tambien-se-puede-orar-en-estos-lugares.html




[1] Job 1:4-5
[2] Salmo 55:17
[3] Salmo 63:6
[4] Números 28:3-4
[5] Hechos 10:9
[6] Hechos 3:6
[7] Mateo 14:23

lunes, 3 de octubre de 2016

¿Cuántas veces orar?

“Llegue mi oración ante ti, líbrame conforme a tu promesa.” Salmo 119:170

No siempre estamos dispuestos a orar las veces que sean necesarias. Numerosos cristianos pierden la fe cuando oran una o dos veces por algo y no reciben respuesta. Es frecuente que tengamos el deseo de que nuestras oraciones sean contestadas al instante. En algunas ocasiones ocurre así. Afortunadamente, para muchos, no siempre sucede así, aunque para muchas personas, esto es lamentable.

Resultado de imagen para oraciónExistieron personajes bíblicos que oraron hasta que les fue contestada su oración. No es que Dios estuviera ocupado en otros asuntos o que no desee darnos lo mejor. Muchas veces el problema somos nosotros. Pedimos con poca fe, pedimos mal, no pedimos conforme a la voluntad de Dios, presentamos pedidos egoístas o simplemente Dios desea desarrollar en nosotros paciencia y total dependencia de él.

En el salmo 119:164, el rey David hace mención del número de veces que alababa a Dios cada día y que sería bueno imitarlo: “Siete veces al día te alabo, por tus justos juicios.” Noten bien la última parte del pasaje: por tus juicios justos. Si el Señor se tarda aparentemente en contestarnos, algo mejor está por venir, por lo que no debemos dejar de orar.

Después de la demostración que Dios hizo de su poder en el monte Carmelo, Elías pudo confiar que con solo mandarle un mensaje a Dios, llovería al momento; sin embargo, no oró ni una ni dos veces: ¡siete veces[1] tuvo que presentarse a Dios en oración!

El apóstol Pablo tenía una molestia en los ojos, una especie de escama que, con frecuencia, lo importunaba. Tres veces[2] buscó en oración ser curado de este malestar, pero recibió una fabulosa respuesta: "Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad".

Daniel tenía la costumbre de orar tres veces al día.[3] Podemos suponer que estas eran oraciones especiales, faltarían las que hacía antes de tomar los alimentos o cuando enfrentaba alguna situación en particular dentro del palacio.

En el evangelio de Mateo 26:37-46, se registra la oración de Jesús en el Getsemaní. Esa noche oró a Dios por espacio de una hora, en tres ocasiones. En cada una de ellas el pedido fue el mismo.

No sé cuantas veces tengas que orar por algo, pero lo que no debemos dejar de hacer es mantenernos en comunión con el Padre.

Por Galdino Enríquez Antonio

Leer “Forastero se compadece de moribundo”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/09/forastero-se-compadece-de-moribundo.html

Leer “¿Qué te hace falta en la vida?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/09/que-te-hace-falta-en-la-vida.html

Leer “¿Cuándo deberíamos orar?”, en:





[1] 1º de Reyes 18:43-44
[2] 2ª Corintios 12:7-9
[3] Daniel 6:10

viernes, 23 de septiembre de 2016

¿¡Que… cuándo debemos orar!?

“Cuando sea juzgado, salga culpable, y su oración sea tenida por pecado.” Salmo 109:7

Jesús solicitó a sus seguidores orar siempre y no desmayar.[i] Les dijo a los discípulos velar en todo tiempo y orar.[ii] Incluso refiere una parábola donde relata la insistencia de una viuda ante un juez malvado para que le hiciera justicia. El juez accedió por la persistencia de la mujer.[iii] ¿Cuánto más no hará el Señor por nosotros que somos sus hijos predilectos?
Resultado de imagen para la oraciónLa oración es un asunto diario, constante. No es únicamente en fechas especiales o cuando te lo pidan en la iglesia o en casa. Conságrate a Dios todas las mañanas; haz de esto tu primer trabajo.[iv] Es un consejo que no tiene igual. Cada día te bendeciré – dice el salmista -, y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.[v] Daniel y David tenían costumbres muy arraigadas en cuanto a los tiempos de orar: en la mañana, en la tarde y al mediodía.[vi]
La bendición del cielo que se obtiene mediante súplicas diarias, será como pan de vida para el alma y hará que aumente en ellos su fortaleza moral y espiritual.[vii] Discute las cosas con Dios antes de actuar, antes de dar un paso y antes de decir una palabra. Aprende a decir: “Déjame orar al respecto y luego te contesto”.[viii]
¿Cuándo oró Jesús? Oró en su bautismo,[ix] durante su primer viaje ministerial,[x] antes de la elección de los discípulos,[xi] antes y después de la alimentación de los cinco mil,[xii] antes de la confesión de Pedro,[xiii] antes de la transfiguración,[xiv] al regreso de los 70,[xv] en la tumba de Lázaro,[xvi] cuando bendijo a los niños.[xvii] En todo momento y para todas las circunstancias que él vivió en esta tierra, siempre encontró la ocasión para orar.
Siempre que te acuerdes, ¡ORA!
Algunas personas colocan el siguiente letrero en sus relojes de pared, incluso en sus relojes de mano: ¡ES HORA DE ORAR! Sería bueno adoptar su ingenio, ¿no crees?
 Por Galdino Enríquez Antonio







[i] Lucas 18:1
[ii] Lucas 21:36
[iii] Lucas 18:2-5
[iv] White, Elena G. de. El Camino a Cristo. Agencia de Publicaciones México Central, A. C. México, D. F. Pág. 63.
[v] Salmo 145:2
[vi] Salmo 55:17
[vii] White, Elena G. de. Fragantes Promesas. APIA. Miami, Florida. 2008. Pág. 166.
[viii] George, Elizabeth. El llamado de una joven a la oración. Editorial Unilit. Miami, Florida. 2005. Pág. 94.
[ix] Lucas 3:21-22
[x] Marcos 1:35, Lucas 5:16
[xi] Lucas 6:12-13
[xii] Mateo 14:19, 23
[xiii] Lucas 9:18
[xiv] Lucas 9:28, 29
[xv] Mateo 11:25
[xvi] Juan 11:41-42
[xvii] Mateo 19:13