viernes, 11 de septiembre de 2026

CARTA 11 – L11 T32026

A los santos que viven en medio de un mundo abundante en bienes, pero necesitado de amor: gracia y paz sean con ustedes, de Dios nuestro Padre y de nuestro Señor Jesucristo.


Hermanos amados:

Doy gracias a Dios por ustedes y por la gracia que ha puesto en sus corazones. Pero deseo recordarles algo que fácilmente olvidamos: no somos dueños de lo que tenemos, sino administradores de aquello que hemos recibido.

La mayordomía del tiempo | literaturabautista.com

Miren a nuestro Señor Jesucristo. Siendo rico, se hizo pobre por amor a nosotros. Dejó la gloria, tomó condición de siervo y entregó su propia vida para que nosotros tuviéramos vida. ¿Cómo, pues, habiendo recibido semejante don, podríamos vivir solamente para nosotros?


No piensen que la generosidad consiste únicamente en entregar dinero. El Señor recibe también el tiempo que dedican a servir, los talentos que ponen al servicio de otros, las palabras que consuelan, las manos que ayudan y el conocimiento que comparten.


Por eso les ruego que no den por obligación ni con tristeza. Propongan en su corazón aquello que ofrecerán y háganlo con alegría. Que cada uno participe conforme a lo que ha recibido, pues Dios no compara las cantidades, sino que mira el corazón.


Y no olviden esto: la mayordomía y la misión caminan juntas. Lo que Dios pone en nuestras manos puede convertirse en instrumento para que otros conozcan su amor.


No permitan tampoco que los bienes que poseen los dividan. Recuerden que somos una sola familia en Cristo. Cuando uno tiene necesidad, los demás pueden convertirse en respuesta de Dios. Así, la generosidad se transforma en comunión, servicio y testimonio.


Finalmente, hermanos, entréguense primero al Señor. Porque cuando el corazón pertenece a Cristo, también nuestras posesiones, nuestro tiempo y nuestros talentos encuentran un propósito.


Que la gracia de aquel que se entregó por ustedes produzca en sus vidas una abundancia de amor, servicio y generosidad.


A nuestro Dios sea la gloria, ahora y por todos los siglos. Amén.

Un siervo de Jesucristo

Mayordomía y misión – L11 T3 2026

La Pirámide de Miller permite llevar al estudiante desde el conocimiento hasta la acción. En esta propuesta se conserva la estructura de cuatro niveles que hemos venido utilizando:

DESCUBRO → COMPRENDO → COMPARTO → VIVOUna mayordomía correcta

La intención es que el repaso de “Mayordomía y misión” no termine en la memorización de conceptos, sino que conduzca a una decisión personal. Esto es particularmente importante porque la lección presenta la mayordomía como una expresión de gratitud, amor, servicio, unidad y participación en la misión. 

NIVEL 1 – DESCUBRO: ¿Qué dice la Palabra?

Actividad: Detectives de la mayordomía

Los miembros de la clase trabajan con los textos de 2 Corintios 8–9 y localizan evidencias relacionadas con:

  • Gracia.
  • Generosidad.
  • Alegría.
  • Planificación.
  • Proporcionalidad.
  • Voluntariedad.
  • Servicio.
  • Unidad.

Construyen una tabla:

Concepto

Texto bíblico

¿Qué enseña?

Gracia

2 Cor. 8:1, 9

Generosidad

2 Cor. 8:2

Planificación

2 Cor. 9:7

Alegría

2 Cor. 9:7

Unidad

2 Cor. 8:13-14

 

NIVEL 2 – COMPRENDO: ¿Qué significa?

Actividad: Dos casos, dos decisiones

Caso 1: Un joven decide que solamente dará ofrendas cuando tenga dinero de sobra.

Caso 2: Una joven decide anticipadamente qué proporción de sus recursos puede compartir y reserva tiempo y talentos para servir.

Preguntas:

  1. ¿Cuál de las dos actitudes se acerca más al principio enseñado por Pablo?
  2. ¿Qué papel desempeña la planificación?
  3. ¿Dar más significa necesariamente ser más generoso?
  4. ¿Qué diferencia hay entre obligación y disposición?
  5. ¿Cómo influye la actitud?

La lección destaca que la cantidad no será igual para todos y que la ofrenda debe corresponder con lo que cada persona posee. 

NIVEL 3 – COMPARTO: ¿Cómo puedo comunicarlo?

Actividad: Campaña “La misión necesita más que dinero”

Los equipos diseñan una pequeña campaña para jóvenes titulada: “Tengo algo para dar”

Debe incluir cuatro propuestas:

  • Algo que puedo dar.
  • Algo que puedo hacer.
  • Algo que puedo enseñar.
  • Alguien a quien puedo servir.

La campaña debe demostrar que la mayordomía incluye mucho más que recursos económicos.

Producto: Un cartel, publicación digital, video de un minuto o presentación oral.

NIVEL 4 – VIVO: ¿Qué voy a hacer?

Actividad: Mi pacto de mayordomía

Cada miembro de la clase completa personalmente:

Esta semana voy a:

  • Administrar mejor mi __________.
  • Compartir mi __________.
  • Utilizar mi talento para __________.
  • Ayudar a __________.
  • Planificar __________.
  • Hacerlo con una actitud de __________.

Finalmente debe responder: ¿Qué aspecto de mi vida necesito entregar primero a Dios?

Esta actividad conecta con el ejemplo de los macedonios, quienes, antes de participar en la colecta, “se dieron a sí mismos primero al Señor”. 

jueves, 10 de septiembre de 2026

Planes de clase 11 – L11T32026

La lección presenta una idea central especialmente pertinente para los jóvenes: la mayordomía no consiste solamente en administrar dinero, sino en reconocer que todo lo recibido de Dios puede convertirse en un recurso para la misión. Pablo utiliza la experiencia de los macedonios y, sobre todo, el ejemplo de Jesús, quien “se hizo pobre” para enriquecer a la humanidad mediante su entrega. 

Por Qué Hablar Sobre La Mayordomía? - Día 1 de 3 - Biblia App

Por ello, los siguientes planes pretenden que el estudiante no se limite a responder qué dice la Biblia acerca de las ofrendas, sino que descubra qué significa vivir una vida generosa, planificada, voluntaria y orientada al servicio.


PLAN DE CLASE 1: Aula invertida

Objetivo:

 

Analizar el concepto de mayordomía cristiana a partir de 2 Corintios 8–9, identificando la relación entre gracia, generosidad, planificación, actitud, entrega y misión, para elaborar un compromiso personal de mayordomía.

 

 

 

Antes de la clase:

 

Proporcionar a los miembros de la clase:

 

 

Lecturas bíblicas:

  • 2 Corintios 8:1-15
  • 2 Corintios 9:7-15
  • Juan 3:16
  • Lucas 9:58

Preguntas guía:

  1. ¿Qué motivaba a los macedonios a dar a pesar de su pobreza?
  2. ¿Qué significa que Jesús, siendo rico, se hizo pobre?
  3. ¿Qué relación existe entre gracia y generosidad?
  4. ¿Por qué Pablo habla de planificar lo que se dará?
  5. ¿Qué recursos personales, además del dinero, puedo poner al servicio de Dios?

Durante la clase:

 

1. Activación – ¿Qué tengo para dar?

 

 

El líder presenta la pregunta:

Si mañana no tuvieras dinero, ¿de qué manera podrías contribuir a la misión de Dios?

Los miembros de la clase escriben individualmente tres respuestas y después las comparten en parejas.

 

2. Contraste bíblico – Pobreza que da, riqueza que entrega

 

 

En equipos, comparan:

Macedonios

Jesús

Tenían extrema pobreza

Siendo rico, se hizo pobre

Dieron con alegría

Se entregó por amor

Dieron voluntariamente

Entregó su propia vida

Consideraron un privilegio participar

Su entrega tuvo como propósito nuestra salvación

El equipo identifica qué tienen en común ambos ejemplos.

La lección señala que la generosidad de los macedonios es presentada como una réplica de la generosidad de Cristo. 

 

3. Estudio de caso – No se trata solamente de dinero 

 

 

Andrés recibe una cantidad limitada de dinero cada semana. Su compañero Samuel piensa que, por tener pocos recursos, no puede participar en la misión. Sin embargo, Andrés dedica tiempo a ayudar a un compañero que tiene dificultades académicas, utiliza sus habilidades tecnológicas para apoyar las actividades de la iglesia y comparte voluntariamente parte de sus recursos.

Preguntas:

  • ¿Cuál de las acciones de Andrés representa mayordomía?
  • ¿La mayordomía se limita a las ofrendas?
  • ¿Qué diferencia existe entre dar lo que sobra y administrar intencionalmente lo recibido?
  • ¿Cómo podría una persona con pocos recursos ser generosa?

 

4. Desafío personal – Mi plan de mayordomía

 

 

Cada feligrés diseña un pequeño plan semanal:

  • Un recurso que entregaré a Dios.
  • Una persona a quien serviré.
  • Una acción que realizaré.
  • Un talento que utilizaré para la misión.
  • Una actitud que necesito transformar.

Cierre

 

Pregunta de reflexión:

 

 

¿Qué cambiaría en mi manera de administrar mi tiempo, talentos y recursos si realmente creyera que todo lo que tengo proviene de Dios?

 

PLAN DE CLASE 2: Aprendizajes clave

Objetivo:

 

Identificar, comprender y aplicar los aprendizajes esenciales de 2 Corintios 8–9, organizándolos alrededor de los conceptos fundamentales de la lección.

 

 

 

Aprendizajes clave:

 

La clase se estructura en cinco aprendizajes clave:

 

 

  1. La gracia produce generosidad.
  2. Jesús es el modelo supremo de entrega.
  3. La generosidad requiere planificación.
  4. La actitud importa tanto como la cantidad.
  5. La mayordomía fortalece la unidad y la misión.

Inicio – La palabra que conecta todo

 

Escribir en el pizarrón o en una caartulina:

GRACIA → ______ → ______ → MISIÓN

Los miembros de la clase proponen palabras para completar la secuencia.

Posteriormente se lee 2 Corintios 8:9 y se identifica a Jesús como centro del proceso.

Desarrollo – Cinco estaciones de aprendizaje

 

Se forman cinco equipos. Cada uno recibe uno de los aprendizajes clave.

 

 

Cada equipo responde:

  1. ¿Qué enseña la Biblia?
  2. ¿Qué significa?
  3. ¿Por qué es importante?
  4. ¿Cómo se aplica a un joven?
  5. ¿Qué acción concreta podemos realizar?

Después, cada equipo presenta su conclusión en 60 segundos.

 

Actividad integradora – Construye el modelo

 

 

Cada equipo recibe tarjetas con conceptos:

GRACIA – JESÚS – PLANIFICACIÓN – ALEGRÍA – GENEROSIDAD – SERVICIO – UNIDAD – MISIÓN

Deben construir una secuencia lógica que explique cómo una persona pasa de recibir la gracia de Dios a convertirse en un agente de misión.

 

Aplicación – Mi ecuación de mayordomía

 

 

Cada miembro de la clase completa:

Lo que Dios me ha dado + mi actitud + mi planificación + mi disposición a servir = ____________________.

Después escribe una acción concreta que realizará durante la semana.

Cierre

 

El líder de la clase enfatiza:

La mayordomía no comienza con la pregunta “¿cuánto debo dar?”, sino con la pregunta “¿qué hizo Cristo por mí y cómo responderé a su amor?”