viernes, 20 de enero de 2017

¿Qué necesitamos para que sean contestadas nuestras oraciones?

“Tú no eres un Dios que se complace en la maldad. El malo no habitará junto a ti.” Salmo 5:4

“En primer lugar, debe de haber en nuestros corazones un deseo real. Las palabras formales no constituyen la oración; debemos desear una cosa y comprender que para obtenerla dependemos de Dios.” (J. P. Miller)
           
Resultado de imagen para oraciónAdemás, es necesario "que sintamos necesidad de ayuda que él pueda dar.”[1]  “El corazón debe estar abierto a la influencia del Espíritu de Dios.”[2]
           
Todas las cosas son posibles para el que cree; y todo lo que deseamos cuando oramos, si creemos que lo vamos a recibir, lo obtendremos.”[3]
           
“Tome tiempo para orar, y mientras ora, crea que Dios lo escucha. Ore con fe. No siempre recibirá una respuesta inmediata; pero es aquí donde se prueba su fidelidad.”[4]
           
“La oración del alma arrepentida y contrita, será siempre aceptada.”[5]
           
“Si usted se humilla delante de Dios, confiesa sus pecados y le pide el don del arrepentimiento”[6], nada detendrá a Dios para enviarnos sus bendiciones. Una escritora apuntó lo siguiente: “El Señor me ha mostrado que cuando el Israel de hoy, se humille delante de él, y quite toda inmundicia del templo de su alma, Dios escuchará sus oraciones.”[7]
           
“Si esperamos que nuestras oraciones sean oídas, debemos perdonar a otros como esperamos ser perdonados nosotros.[8]

Una interesante condición para que recibamos las bendiciones del cielo, es orar con perseverancia. El apóstol Pablo le declaró a los colosenses que “perseveraran en la oración, velando en ella con acción de gracias.”[9]

“Jacob prevaleció porque fue perseverante y decidido. Su experiencia atestigua el poder de la oración insistente.[10] En Romanos 12:12, se registra un interesante consejo, que seamos “constantes en la oración”.

Cuando oramos en el nombre de Jesús, lo hacemos porque eso “significa que hemos aceptado su carácter, manifestamos su espíritu y realizamos sus obras.”[11]

¿Estás preparado para que tus oraciones sean contestadas?

Por Galdino Enríquez Antonio

Primera Parte: leer “No se ve”, en http://gacetadebelen.blogspot.mx/2015/11/no-se-ve.html






[1] Camino a Cristo, pág. 85
[2] Camino a Cristo, pág. 85
[3] Fragrantes promesas, pág. 18
[4] Fragrantes promesas, pág. 163
[5] Camino a Cristo, pág. 86
[6] Randy, pág. 81
[7] Fragrantes promesas, págs. 130-131
[8] Camino a Cristo, pág. 87
[9] Colosenses 4:2
[10] Patriarcas y profetas, pág. 201
[11] DTG, pág. 621

sábado, 14 de enero de 2017

¿Qué impide que nuestras oraciones sean contestadas?

“Los arrogantes no podrán estar ante tus ojos. Aborreces a todos los que practican la iniquidad.” Salmo 5:5

En la Biblia encontramos numerosas razones que impiden que nuestras oraciones sean contestadas, no alcanzaremos a decir todas, por lo que te invitó a escudriñar las escrituras para descubrir otras más. Aquí te presento solo algunas:
Resultado de imagen para la oración1.- Cualquier tipo de pecado que estemos practicando en público o en oculto: Isaías 59:1-2; Salmos 66:18; Isaías 1:15; Proverbios 28:9.

2.- Albergar ídolos en el corazón, éstos pueden ser personajes de la farándula, deportistas, artistas o incluso idolatrar cosas materiales: Ezequiel 14:1-3.

3.- Un espíritu poco perdonador. Conservar como filosofía de vida: “te perdono, pero no olvido”: Marcos 11:25; Mateo 5:23.

4.- Ser egoísta. Pensar solo en los beneficios personales y no preocuparse por otros.  Proverbios 21:13;

5.- Orar por motivos equivocados, movidos por la envidia y la ambición  o que hacen daño a otros: Santiago 4:3.

6.- Tener hambre de poder, oraciones manipuladoras: Santiago 4:2-3.

7.- Malos tratos a la pareja matrimonial: 1 Pedro 3:7.

8.- Auto justificación: Lucas 18:10-14.

9.- Incredulidad: Santiago 1:6-7.

10.- No permanecer en Cristo y en su Palabra: Juan 15:7.

11.- Falta de compasión: Proverbios 21:13.

12.- Hipocresía, orgullo, repeticiones sin sentido: Mateo 6:5; Job 35:12-13.

13.- Por no pedir conforme a la voluntad de Dios: Santiago 4:2-3.

14.- Por no pedir en el nombre de Jesús: Juan 16:24.

15.- Estorbos de demonios satánicos: Daniel 10:10-13; Efesios 6:12.

16.- Por no buscar primero el Reino: es solamente cuando buscas el Reino de Dios que se te prometen las “otras cosas”: Mateo 6:33.

17.- A veces Dios tiene un propósito mayor y te niega tu pedido: 2 Corintios 12:8-9.

18.- Cuando no sabes orar como es debido, la oración es obstaculizada. Este es el por qué es importante permitirle al Espíritu Santo  orar a través de ti: Romanos 8:26.

¿Tienes en tu vida algún impedimento para que tus oraciones sean contestadas? La oración que debe brotar de tu corazón es la oración donde pidas perdón por tu pasado y comenzarás a vivir una nueva relación con el Señor. Escudriñando las Sagradas Escrituras encontrarás otros motivos excelsos de oración.

¡Qué Dios te bendiga!

Por Galdino Enríquez Antonio


Leer: “¿Para qué deberíamos formar equipos?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2015/12/para-que-deberiamos-formar-equipos.html



viernes, 6 de enero de 2017

¿Oraciones acompañadas de ayuno?

“El Eterno se aleja de los impíos, pero oye la oración de los justos.” 
Proverbios 15:29

Aunque hoy se ayuna muy poco, varios personajes bíblicos lo hicieron mientras derramaban su alma a Dios en suplica y ruego. ¿Sabes que personajes lo hicieron?

Resultado de imagen para la oraciónLa reina Ester dio la siguiente indicación a Mardoqueo: “Ve, reúne a los judíos que se hallan en Susa, ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, ni noche ni día. Yo también con mis doncellas ayunaré igualmente. Entonces iré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley. Y si perezco, que perezca.”[1]

Así mismo, los habitantes de Nínive que creyeron en el mensaje que el profeta Jonás les predicaba y “proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor. La noticia llegó hasta el rey de Nínive,” quien emitió un edicto real donde proclamó ayuno y oración. “Cuando Dios vio lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino, tuvo compasión, y no les mandó lo que les había dicho.”[2]

Jesús se retiró para orar y ayunar y lo hizo “durante cuarenta días y cuarenta noches…”[3] Saulo, tras encontrarse con Jesús camino a Damasco, fue llevado a dicha ciudad y “allí estuvo tres días sin ver. Y no comió ni bebió”.[4] Esdras publicó “ayuno junto al río Ahava, para afligirnos ante nuestro Dios, a fin de solicitar de él camino derecho para nosotros, nuestros niños y todos nuestros bienes…” el resultado fue: “Ayunamos, y pedimos la ayuda de Dios, y él nos fue propicio.”[5]

El rey David ayunaba con frecuencia, el profeta Daniel recurrió al ayuno en momentos difíciles de su vida. Jesús señaló que existen situaciones donde el poder de Dios se logra teniendo momentos de “oración [y ayuno]".[6] La profetiza Ana, el compañero de viaje de Pablo, Bernabé, Moisés y otros tantos personajes bíblicos, recurrieron a la oración y al ayuno como fuente de poder espiritual.

“Cuando yo subí al monte - declara Moisés -, para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que el Eterno concertó con vosotros, estuve entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer ni beber.”[7] A través de la oración ferviente y comunión constante con el Señor, el Señor nos proveerá de grandes recompensas.

Si el Señor aceptó el ayuno de los personajes bíblicos, también puede aceptar hoy el ayuno que se hace con los propósitos correctos. Cada uno de los personajes mencionados en el presente post tenía claro los motivos por el cuál buscaron la bendición de Dios y el Señor les otorgó el pedido de sus corazones. El ayuno tiene el mismo poder que tuvo en el pasado si lo hacemos para  tener una claridad de pensamiento y un encuentro personal con Cristo Jesús.

Por Galdino Enríquez Antonio


Leer “¿Cuáles son las instrucciones de Dios para ti?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/05/cuales-son-las-instrucciones-de-dios.html





[1] Ester 4:16
[2] Jonás 3:5-10
[3] Mateo 4:2
[4] Hechos 9:8-9
[5] Esdras 8:21-23
[6] Marcos 9:28-29
[7] Deuteronomio 9:9

lunes, 12 de diciembre de 2016

¿Dos tipos de ayunos?

“Escucha, oh Eterno, mis palabras. Atiende mi lamento.” Salmo 5:1

En la Biblia encontramos dos pasajes que hablan del ayuno. Más que una privación en el consumo de alimentos, refieren realizar la voluntad de Dios antes que meros sacrificios carnales:

Resultado de imagen para ayuno"¿Es tal el ayuno que me agrada, un día en que el hombre se aflija, y baje su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y ceniza? ¿A esto llamáis ayuno, y día agradable al Eterno?

"Antes, el ayuno que me agrada es éste: Desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas opresivas, dejar libres a los quebrantados, que rompáis todo yugo. Que partas tu pan con el hambriento, a los pobres errantes albergues en casa, que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano.

"Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu sanidad se verá pronto. Entonces tu justicia irá delante de ti, y la gloria del Eterno será tu retaguardia. Entonces invocarás, y el Señor te oirá. Clamarás, y él te dirá: 'Aquí estoy'. "Si quitas de en medio de ti todo yugo, el dedo acusador, y el hablar malicioso.

"Y si te das a ti mismo en servicio del hambriento, y satisfaces la necesidad del afligido, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía. El Eterno te guiará siempre, en las sequías te saciará, y fortalecerá tus huesos. Serás como huerta bien regada, como manantial inagotable.

"Reedificarás las ruinas antiguas, levantarás los cimientos puestos hace muchas generaciones, y serás llamado reparador de muros caídos, restaurador de calzadas para andar.”[1]

El segundo de estos pasajes habla de un ayuno aceptable para Dios, el ayuno que implica la suspensión temporal del consumo de alimentos:

"Cuando ayunéis, no pongáis cara triste como los hipócritas, que desfiguran su rostro para mostrar a los hombres que ayunan. Os aseguro que ya tienen su recompensa. Pero cuando tú ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto. Y tu padre que ve en secreto, te recompensará.[2]

Cuando ayunes, que todo lo que hagas sea para la gloria de Dios.

Por Galdino Enríquez Antonio

Leer “¿Tiene mejores motivos para orar que estos?”, en:

Leer “¿Cuántas veces orar?”, en:

Leer “¿Cuándo deberías orar?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/09/cuando-deberias-orar.html




[1] Isaías 58:5-12
[2] Mateo 6:16-18

viernes, 9 de diciembre de 2016

¿Necesitas una promesa para orar?

“El sacrificio de los impíos es abominación al Eterno, la oración de los rectos es su gozo.” Proverbios 15:8

Hoy dejaré que las promesas registradas en las Sagradas Escrituras hablen por sí solas. Deseo que sean como un bálsamo a tu corazón y aliento para tu cansado ánimo. ¡Disfrútalos!

“Buscad al Eterno mientras puede ser hallado, llamadlo en tanto que está cerca. Deje el impío su camino, y el hombre malo sus pensamientos; y vuélvase al Señor, quien tendrá de él misericordia, y a nuestro Dios, que es amplio en perdonar. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos —dice el Eterno—. Como es más alto el cielo que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”[1]

“Antes que clamen, responderé yo; mientras estén aun hablando, yo habré oído.[2]

Clama a mí, y te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas, que tú no sabes.”[3]

Imagen relacionada“Pedid, y os darán; buscad, y hallaréis; llamad, y os abrirán. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, le abren. ¿Qué hombre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿Y si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro padre que está en los cielos, dará buenas cosas a los que piden?[4]

“Porque nada es imposible para Dios.”[5]

“Os aseguro: El que cree en mí, las obras que yo hago, él también las hará. Y mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidáis al Padre en mi Nombre, eso haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pedís en mi Nombre, yo lo haré.”[6]

“El que no eximió ni aun a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él gratuitamente, todas las cosas?”[7]

“Mi Dios, pues, suplirá toda necesidad vuestra, conforme a su gloriosa riqueza en Cristo Jesús.”[8]

“Esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos algo conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos lo que le hemos pedido.”[9]

¡Que Dios cumpla hoy sus promesas en ti!

Por Galdino Enríquez Antonio

Leer “¿También podemos orar en estos lugares?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/07/tambien-se-puede-orar-en-estos-lugares.html


Leer “¿Cómo orar?” Segunda parte, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/07/como-orar-segunda-parte.html




[1] Isaías 55:6-9
[2] Isaías 65:24
[3] Jeremías 33:3
[4] Mateo 7:7-11
[5] Lucas 1:37
[6] Juan 14:12-14
[7] Romanos 8:32
[8] Filipenses 4:19
[9] 1ª de Juan 5:14-15

viernes, 18 de noviembre de 2016

¿Qué obtiene el que ora?

“El sacrificio de los impíos es abominación al Eterno, la oración de los rectos es su gozo.” Proverbios 15:8

Hoy dejaré que las promesas registradas en las Sagradas Escrituras, hablen por sí solas. Deseo que sean como un bálsamo a tu corazón y aliento para tu cansado ánimo. ¡Disfrútalos!

Resultado de imagen para orar“Buscad al Eterno mientras puede ser hallado, llamadlo en tanto que está cerca. Deje el impío su camino, y el hombre malo sus pensamientos; y vuélvase al Señor, quien tendrá de él misericordia, y a nuestro Dios, que es amplio en perdonar. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos —dice el Eterno—. Como es más alto el cielo que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”[1]

“Antes que clamen, responderé yo; mientras estén aun hablando, yo habré oído.”[2]

“Clama a mí, y te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas, que tú no sabes.”[3]

“Pedid, y os darán; buscad, y hallaréis; llamad, y os abrirán. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, le abren. ¿Qué hombre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿Y si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro padre que está en los cielos, dará buenas cosas a los que piden?[4]

“Porque nada es imposible para Dios.”[5]

“Os aseguro: El que cree en mí, las obras que yo hago, él también las hará. Y mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidáis al Padre en mi Nombre, eso haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pedís en mi Nombre, yo lo haré.”[6]

“El que no eximió ni aun a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él gratuitamente, todas las cosas?”[7]

“Mi Dios, pues, suplirá toda necesidad vuestra, conforme a su gloriosa riqueza en Cristo Jesús.”[8]
“Esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos algo conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos lo que le hemos pedido.”[9]

¡Que Dios cumpla hoy sus promesas en ti!

Por Galdino Enríquez Antonio

Leer “¿Qué es la oración realmente?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/06/que-es-la-oracion-realmente.html

Leer “¿Cuántas posturas de oración existen?”, en:





[1] Isaías 55:6-9
[2] Isaías 65:24
[3] Jeremías 33:3
[4] Mateo 7:7-11
[5] Lucas 1:37
[6] Juan 14:12-14
[7] Romanos 8:32
[8] Filipenses 4:19
[9] 1ª de Juan 5:14-15

miércoles, 16 de noviembre de 2016

¿Conoces las promesas para el que ora?

“El Eterno oyó mi ruego, ha recibido mi oración.” Salmo 6:9

El que tiene contados los cabellos de tu cabeza, no es indiferente a las necesidades de sus hijos. “Aquel que vio a Natanael debajo de la higuera, nos verá en nuestro lugar secreto de oración.”[1] Debemos tener la seguridad que ningún clamor de un alma en necesidad, quedará sin ser oído.

“Dios conoce nuestras necesidades y ha hecho provisión para satisfacerlas. El Señor tiene un rico almacén con abundantes provisiones para sus hijos y puede darles lo que necesiten en todas las circunstancias.”[2] Si encuentran palabras y tiempo para orar, Dios hallará tiempo y palabras para responderles.

“Nunca se ofrece una oración, aún balbuceada, nunca se derrama una lágrima, aún en secreto, nunca se acaricia un deseo sincero de llegar a Dios, por débil que sea, sin que el Espíritu de Dios vaya a su encuentro. Aún antes de que la oración sea pronunciada, o el anhelo del corazón sea dado a conocer, la gracia de Dios sale al encuentro…[3]

“No tenemos nada que temer al futuro, excepto que olvidemos la manera en que el Señor nos ha conducido en el pasado.”[4] Toda oración sincera recibirá respuesta. Tal vez no llegará exactamente como ustedes la desean o cuando la esperen; pero llegará y en la ocasión que mejor convenga a sus necesidades.”[5]

El Señor “oye cada palabra que se pronuncie, escucha toda oración que se eleva, siente los pesares y los desengaños de cada alma; ve el trato que recibe cada padre, madre, hermana, amigo y vecino. Cuida de nuestras necesidades y para satisfacerlas, su amor y misericordia fluyen continuamente.”[6]

Cuando parezca que nuestras oraciones no son contestadas, debemos aferrarnos a la promesa; porque el tiempo de recibir contestación vendrá seguramente, y recibiremos las bendiciones que más necesitamos.”[7]

Satanás no puede obstruir las lluvias de bendición sobre el pueblo de Dios, como no puede impedir que llueva sobre la tierra.” White

Por Galdino Enríquez Antonio


Leer “¿Cuánto tiempo debe durar la oración?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/08/cuanto-tiempo-debe-durar-la-oracion.html

Leer “¿Cómo deberíamos orar a Dios?”, en: http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/08/como-deberiamos-orar-dios.html




[1] DTG pág. 224
[2] Fragrantes promesas, pág. 15
[3] Fragrantes promesas, pág. 26
[4] Fragrantes promesas, pág. 85
[5] Fragrantes promesas, pág. 160
[6] Discurso maestro de Jesucristo, pág. 91
[7] Camino a Cristo, pág. 86